…contra el Señor y contra su ungido

Por: Miguel Jacinto

“Los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su ungido” (Salmo 2:2 NVI)

La época navideña es tradicionalmente alegre. Los villancicos, los adornos, las comidas especiales y los regalos aparentan celebrar las bondades de Dios sobre la humanidad. Sin embargo, existe un lado triste y oscuro de los gobernantes que se oponen a Dios y Su Cristo. Un distrito escolar en Texas fue obligado por una organización satánica para que dejara de preparar cajas de regalos navideños para niños necesitados en otras partes del mundo. Esto raya la insolencia y la maldad de las leyes que protegen más a los satánicos que a los que desean hacer obras de caridad y amor.

El Salmo 2, es un salmo mesiánico por excelencia y contenido. Aunque el Salmo 2 originalmente fue escrito para la celebración de la ascensión de David al trono de Israel, tiene un cumplimiento lejano en la persona y reinado de Jesús. Este salmo es un recordatorio a los reyes y gobernantes de la tierra que se rebelan contra Dios y su Mesías, que al final de la historia Dios y su Hijo reinarán sobre toda la tierra. Dios llama a los gobernantes y reyes a servir al Señor con temor y temblor para que su ira no se inflame de repente (Salmo 2: 10-12).

La Navidad nos habla del Salvador del mundo que nació en un pesebre, pobre y humilde en su primera venida. La Biblia lo identifica como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). “Como cordero fue llevado al matadero y no abrió su boca”, nos dice el profeta Isaías, en referencia a su sacrificio a favor de la humanidad. Pero al tercer día, resucitó venciendo la muerte y al diablo que condenaban al mundo por su pecado. Ahora, Jesús está sentado a la derecha del Padre, y un día vendrá a esta tierra para sentarse en el trono de Israel y reinará por mil años sobre toda la tierra (Apocalipsis 20:1-6).

Amigo, aunque la Navidad es una época para celebrar, también lo es para reflexionar acerca de nuestra relación con el Ungido de Dios. ¿Es Jesús su Salvador personal? Dios nos advierte a reconocerle como nuestro Rey y Señor para que no seamos destruidos juntamente con todos los que se rebelan contra El. El Salmo 2 termina diciendo: ¡Dichosos los que en él buscan refugio! Jesucristo quiere protegerle del juicio eterno, pero su único requisito es que usted confíe en El cómo Señor y Salvador personal. Solo así tendrá sentido la Navidad. ¡Felíz Navidad y Próspero Año Nuevo!