La Fe nos permite entender lo imposible

Por: Miguel Jacinto

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios…” (Hebreos 11:3 RV1960).

Cuando fui ingresado al hospital por causa del COVID, en noviembre del 2020, pensé que no iba regresar a casa, pues tenía un cuadro de pulmonía severa en ambos pulmones, no podía respirar por mí mismo y mi cuerpo estaba muy debilitado por la falta de comida. El médico que me atendió me dijo que si mi cuerpo no reaccionaba en tres días me iban a conectar al oxígeno en cuidados intensivos. Oré al Señor con mucho fervor pidiéndole que incrementara mi fe en Él para sanarme. Dos semanas después, fui enviado a rehabilitación y luego a casa. Dios activó mi fe en Él como nunca antes, y hoy doy testimonio de que Su gracia y Su poder es ilimitado.

La palabra fe viene de la palabra griega, πίστις=pistis, y se refiere a la convicción o creencia respecto a la relación del hombre con Dios y las cosas divinas, generalmente incluye la idea de confiar y un fervor santo nacido de la fe consistente y complementario a ésta. La fe siempre es un regalo de Dios y nunca es algo que pueda ser producido por el ser humano. La fe en el creyente se refiere a “la persuasión divina que viene de Dios”, y, por lo tanto, distinta de la creencia humana (confianza). Dios continuamente hace que la fe crezca en el creyente para hacerle saber Su divina voluntad (1 Juan 5:4).

La palabra “entendemos” viene del griego, νοέω=noeó, que se traduce “considerar, percibir, pensar, entender”. La fe permite y ayuda al hombre a entender lo que le es imposible conocer de otra manera. Dios hace que el hombre considere la perspectiva divina de cómo fue creado el universo. La fe nos permite concebir el poder creador de la Palabra de Dios. La fe nos persuade a abrir los ojos espirituales para entender el actuar y los propósitos de Dios para la humanidad. En otras palabras, la fe activa el entendimiento para llegar a conocer y aceptar todo lo que Dios ha revelado de sí mismo y de Sus planes para todos los seres humanos.

Estimado amigo, el apóstol Pablo escribe diciendo: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8,9). La fe y la salvación son regalos gratuitos de Dios para todo aquel que desea ser salvo y tener vida eterna. Pídale a Dios que perdone todos sus pecados por medio del sacrificio de Jesús en la cruz del calvario. Confié en Jesús como Señor y Salvador, y comprométase a servirle el resto de su vida. Dios honrará su fe y oración. ¡Feliz y bendecido 2022!