Con Dios está la sabiduría y el poder

Por: Miguel Jacinto

“Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia” (Job 12:13).

Muchas veces se confunde la sabiduría con la inteligencia. Los términos parecen intercambiables, pero existen algunas diferencias, especialmente cuando se trata de la sabiduría. El Diccionario de la Real Academia Española define sabiduría como: “Grado más alto del conocimiento. Conducta prudente en la vida o en los negocios. Conocimiento profundo en ciencias, letras o artes”. Por otro lado, el mismo diccionario dice que la inteligencia es la: “Capacidad de entender o comprender. Capacidad de resolver problemas. Conocimiento, comprensión, acto de entender”. Al parecer la sabiduría es el más alto gado del conocimiento que afecta la conducta.

            En su primer discurso Zoar acusa a Job de tratar de esconder su pecado a Dios. En respuesta, Job reconoce que la sabiduría es parte de la naturaleza de Dios y que nada le es oculto. Luego agrega que Dios tiene el poder para avergonzar a los sabios y entendidos de este mundo (Job 12:17). También priva de sensatez a los poderosos y los hace vagar por desiertos sin senderos (Job 12:24). Job entiende que la sabiduría de Dios es grande y sublime que sobrepasa todo el conocimiento e inteligencia del hombre. Uno de los atributos de Dios es su omnisciencia, es decir que Dios lo sabe y entiende todo. Nada hay oculto delante de sus ojos.

            El hombre ha sido creado a la imagen y semejanza de Dios (Génesis 1: 27, 28). Ha sido dotado de inteligencia y sabiduría limitada. El hombre, a diferencia de Dios, necesita aprender para desarrollar sabiduría y conocimiento. El hombre es una criatura finita en proceso de aprender acerca de lo infinito. Nunca el ser humano podrá terminar de aprender. Su sabiduría se basa en su experiencia. No puede llegar a una sabiduría ilimitada. Siempre necesitará de una fuente mayor, la sabiduría de su Creador. El apóstol Santiago nos recuerda que si tenemos falta de sabiduría debemos pedirla a Dios, quien nos la da en abundancia y sin reproche (Santiago 1:5).

            Amigo, la Biblia dice que: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”. (Proverbio 1:7). Dios desea que usted sea una persona sensata capaz de reconocer que Dios existe y que le ama. Dios espera que el ser humano se humille delante de Él, y le reconozca como la fuente del conocimiento y sabiduría. Dios le hará un hombre o una mujer sabia capaz de entender las cosas espirituales que le permitan iniciar una relación de amor con su Creador. Pídale que le muestre su sabiduría y entendimiento para llegar a conocerlo como Señor y Salvador de su vida.