Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas…

Por: Miguel Jacinto

“Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres”. (Salmo 107:8, BLA)

Los primeros peregrinos llegaron a Plymouth Rock el 11 de Diciembre de 1620. El primer invierno fue muy duro para ellos. Pero el siguiente otoño, ellos obtuvieron una buena cosecha de las semillas que ellos plantaron. Decidieron celebrarlo con una gran cena, incluyendo a los indios que les habían ayudado a sobrevivir el primer año. La cena incluyó pescado, bayas silvestres, berros, langostas, fruta seca, maíz, almejas, venado y ciruelas. El Día de Acción de Gracias fue proclamado oficialmente por el presidente Lincoln en 1863, para ser celebrado el ultimo jueves del mes de Noviembre. (https://web.extension.illinois.edu/foodforthought_sp/pdf/0111.pdf).

Ofrendas de Acción de Gracias

Los Israelitas en el Antiguo Testamento llevaban ofrendas de acción de gracias al tabernáculo y posteriormente al Templo en Jerusalén. Sus ofrendas eran variadas dependiendo de la capacidad económica y social del ofrendante. Ofrecían harina de trigo mezclada con aceite e incienso, tortas cocidas, espigas tostadas, los primeros frutos, miel, sal, cereales fritos en un sartén, y levadura sin mezclar (Levítico 2:1-16).

En el Nuevo Testamento no hay una ley que exija al creyente presentar ofrendas de acciones de gracias. Sin embargo, Pablo exhorta a los cristianos a ser agradecidos, y a dar ofrendas de amor para los necesitados (2 Corintios 9: 11-12). También escribe a los creyentes diciendo: “dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18, BLA).

El Mayor Regalo

Estimado amigo, el mayor regalo que Dios nos ha dado es el perdón de nuestros pecados por medio de su Hijo Jesucristo. El apóstol Juan escribe: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16, BLA). Haga la siguiente oración: “Santo Dios que estás en los cielos, me arrepiento de todos mis pecados. Limpia mi vida con la sangre preciosa de tu Hijo. Recibo a Jesucristo en mi vida como mi Señor y Salvador. Me comprometo a servirte el resto de mi vida. En el nombre de Jesús. Amén. ¡Feliz Mes de Acción de Gracias!