Porque la paga del pecado es muerte; más el don de Dios es vida eterna…

Por: Miguel Jacinto

"Porque la paga del pecado es muerte; más el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro". Romanos 6:23

Hace unos doscientos años existía una tribu que acostumbraba cazar cabezas humanas para presentarlas a su dios. En el año que llego a ser jefe Goho se cazaron cuarenta cabezas, y Goho sugirió que dedicasen sólo una de estas al año, esperando que dentro de cuarenta años abandonarían completamente esta practica salvaje. Pero después de este tiempo no quisieron dejar esta costumbre, y al fin Goho consintió en continuar con ella con la condición de que lo dejaran a él elegirla. Les dijo que a medio día, por detrás del templo pasaría un hombre vestido de rojo y que a ese podían matar. Lo mataron con doce flechas, y al cortarle la cabeza quedaron horrorizados al ver que era la cabeza de su amado jefe Goho. La tribu se arrodilló con amargo arrepentimiento y prometieron nunca mas cazar cabezas.


El hombre peca porque es pecador
A través de toda la Escritura encontramos que la tendencia del hombre es hacer lo malo delante de Dios. Toda la humanidad está infectada por la naturaleza desobediente y perversa. Dios destruyó a la humanidad con un diluvio universal en los días de Noé. Luego destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra. También instruyó a Israel a destruir a los que habitaban la tierra prometida. Luego Dios trajo juicio sobre Israel por sus pecados. Una y otra ves leemos en la Biblia que Dios emite juicios sobre ciudades y países por su pecado. Han pasado miles de años desde Adán y el hombre continua rebelándose en contra del Creador.

La Biblia establece que el salario del pecado es la muerte.
Así como todos nosotros recibimos un salario o pago por nuestro trabajo también somos merecedores del castigo de Dios por nuestros pecados. De tal manera que nuestro salario como pecadores es la muerte. La palabra “muerte” originalmente significa “separación”. La muerte física es la separación del alma y el espíritu del cuerpo. Cuando una persona muere decimos que “expiró”. Esto no significa que su alma y espíritu dejaron de existir, si muere siendo un incrédulo irá al Hades (prisión espiritual) hasta el juicio final y será lanzado al infierno (lugar de Eterno Tormento, muerte espiritual) según Apocalipsis 20:11-15.

Dios ofrece vida eterna
Dios anhela que todos los seres humanos nos arrepintamos de nuestros pecados y aceptemos la vida eterna que Él nos ofrece. El “don o regalo” de Dios es vida eterna por medio de Jesucristo. Jesús dijo: “El que cree en mi tiene vida eterna…” (Juan 6:47) La palabra “creer” significa “confiar totalmente en”. El hombre o la mujer que confía absolutamente en el sacrificio de Jesús por sus pecados tiene vida eterna. La muerte de Jesús en la cruz pagó la culpa del pecado del hombre. Pero solamente el que reconoce a Jesús como su Señor y Salvador personal recibe el perdón de pecados y vida eterna. Reciba hoy el regalo de la vida eterna que Dios le ofrece por medio de Jesucristo y comience a disfrutar del verdadero significado de la Pascua. ¡Feliz Semana Santa!