El Poder de un Premio

Por: Dolly Martin

Todos entendimos la tarea. Teníamos que leer un versículo de la Biblia, luego copiarlo en nuestro cuaderno y explicar su significado. Mamá nos dio unos días para cumplir la tarea y prometió que si lo hacíamos correctamente, nos daría un premio.

Mi hermano Edward, hermana Eileen, y yo éramos adolescentes y era una tarea que los tres éramos capaces de cumplir. No me faltaba inteligencia pero me faltaban ganas. Realmente no me apetecía sentarme a leer la Biblia y mucho menos hacer una tarea. Prefería estar afuera jugando con mis amigas.

El Obediente
Llegó el día y la hora en que debíamos entregar la tarea y sin mucho remordimiento, confesé que no lo había hecho. Mi hermano mayor, sin embargo, había sido muy diligente y para mi sorpresa lo había hecho exactamente como Mamá nos lo había pedido. Ella no me regañó por mi flojera, pero recompensó a mi hermano por su trabajo ya que no solo cumplió la asignatura, sino que lo hizo con muy buena letra. Mamá me lo enseñó y yo me quedé con la boca abierta ya que nunca lo vi haciendo la tarea.

El Premio
Después de mostrarme que tan orgullosa ella estaba de Edward por su obediencia Mamá hizo algo que me cayó como un balde de agua fría sobre la cabeza. Sacó una moneda de 25 centavos, que en ese tiempo era mucho dinero para nosotros, y se lo entregó a mi hermano como premio por su trabajo. No podía creerlo. Me sentí tan avergonzada y a la vez enojada conmigo misma. Yo soy muy competitiva y el hecho de que él había ganado era peor que cualquier castigo que mi madre me pudiera haber dado.

Es difícil motivar a los niños a que hagan sus tareas escolares después que llegan a casa cansados por el trajín en la escuela. Pero es mucho más difícil motivarlos a que tomen tiempo para leer la Biblia y memorizar los versículos que la maestra les asigna en la escuela dominical. Se requiere de una estrategia muy bien planeada y ejecutada para que sus hijos entiendan que estudiar la Biblia es importante. El plan de mamá funcionó. Nos dio una lección acerca de la obediencia y al mismo tiempo nos hizo ver que el estudio Bíblico es importante.

Dios no nos manda enseñar a los niños a leer y escribir o a saber las tablas de multiplicación pero si nos manda que les enseñemos Sus leyes. En Deuteronomio 6:4-9 nos detalla como, cuando, y donde debemos enseñar Su Palabra a nuestros hijos para que ellos aprendan a amar y a obedecer al Señor.

Útiles Escolares Bíblicos
El nuevo año escolar ha comenzado y usted se ha visto obligado a comprar los útiles escolares que la escuela ha mandado para su hijo. Además, algunas escuelas requieren que compre uniformes que en mi opinión es una excelente idea para evitar envidias entre los niños y ahorrarle gastar en prendas costosas de última moda.
Pero ¿ha pensado en comprar útiles Bíblicos para sus hijos para que tomen notas de lo que usted les enseña del libro Sagrado? Un cuaderno, una pluma y una Biblia son lo mínimo pero tal vez quiera bajar la aplicación móvil de Radio Amistad donde puede leer el devocional para niños llamado “Llaves para el Cielo” del ministerio Keys for Kids. Ellos renuevan el devocional cada día por lo que puede leerlo diariamente con sus hijos y tener una discusión dinámica con ellos acerca del tema presentado.
Usted verá que cuanto más aprende su hijo del Señor, mejores calificaciones recibirá en la escuela. Por tanto, si su hijo tiene problemas con ciertas materias, lo mejor que usted puede hacer es dedicar tiempo para estudiar la Biblia con él. El Señor le abrirá el entendimiento y podrá terminar siendo el más sobresaliente de su clase.
Eso le sucedió a Daniel y sus tres compañeros. Estos adolescentes fueron llevados cautivos a Babilonia y tuvieron que pasar tres años tomando cursos universitarios en un idioma totalmente desconocido para ellos. Sin embargo, cuando llegaron al examen final delante del Rey Nabucodonosor, dice la palabra de Dios: “En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino”. (Daniel 1:20). Estos jovencitos judíos conocían, amaban, y estudiaban la Palabra de Dios. Ese conocimiento del Dios todopoderoso les abrió el entendimiento para aprender sobre temas seculares.

El Tiempo es Corto
Solo tiene a sus hijos con usted por unos pocos años y luego vuelan de su nido para formar su propio hogar. Entrene a su hijo en las Sagradas Escrituras y le dará un fundamento sólido en donde construir su vida y su futuro. Y no se olvide usar premios….son poderosos motivadores.