Un buen padre protege las promesas de Dios para sus hijos

Por Miguel Jacinto

Los padres creyentes oramos para que Dios prepare a nuestras hijas e hijos para el matrimonio, pero también oramos para que prepare al mismo tiempo a sus futuros esposos y esposas. En algunas culturas del oriente todavía se practica el principio de que los padres buscan el mejor esposo o esposa para sus hijos. En las culturas occidentales las cosas son muy diferentes, pues nuestros hijos gozan de mayores libertades para escoger con quien quieren casarse. Esta última práctica pone a nuestros hijos e hijas en una situación muy peligrosa y se exponen a escoger alguien equivocado.

Matrimonios Arreglados
En los tiempos bíblicos, especialmente en el Antiguo Testamento, eran los padres los que arreglaban los compromisos matrimoniales de sus hijos e hijas. Los padres usaban su experiencia, conocimiento de la vida, de la cultura y de sus principios religiosos para asegurarse que sus hijos encontraran a alguien similar. De hecho Dios prohibió a Israel mezclarse en matrimonio con otros pueblos (Éxodo 34; Deuteronomio 7). En el Nuevo Testamento las cosas cambiaron un poco, pero se mantuvo el principio divino de no mezclarse con los incrédulos o no cristianos (2 Corintios 6:14).

El capitulo 24 de Génesis nos narra que Abraham, el Padre de la Fe, obedeció este principio de que su hijo no podía casarse con una mujer que no fuese de su misma familia. Siendo un hombre mayor juramentó a su siervo de más confianza para que fuese a su familia a buscar una esposa para su hijo Isaac. El siervo, tan pronto como pudo, tomó diez camellos y muchos regalos y se dispuso a cumplir la voluntad de su señor Abraham.

La Bendición de Dios
Dios bendijo de manera milagrosa su viaje, pues encontró a una joven pura, hermosa, servicial y sumisa llamada Rebeca. Cuando el joven Isaac la vio por primera vez la amó profundamente, aun sin haberla tratado. Esto es, sin lugar a dudas, el poder maravilloso, la gracia y la bendición de Dios para con los que le honran.

Si usted es un padre de familia, le animo a confiar su vida y la de su familia en las manos de Dios. Inculque con amor y respeto los principios de La Palabra de Dios en el corazón de sus hijos e hijas para que ellos a su vez confíen en usted para que les ayude a elegir la mejor esposa o esposo que ellos necesitan. Los padres debemos ser los mejores guardianes de nuestros hijos e hijas. Proteja con su influencia amorosa y consejos las promesas de Dios para sus hijos. Anímelos a confiar en Dios y en la sapiencia de los padres para ayudarles a eligir el mejor complemento para ellas y ellos. ¡Feliz Mes De Los Padres!