Si lo Busca, lo Hallará

Por: Dolly Martin

Ser una madre es estresante y ser una madre soltera es doblemente difícil. Cuando los niños son pequeños tiene la carga de cuidarlos 24 horas al día o buscar a alguien que los vigile mientras usted trabaja. Al final de una larga jornada de trabajo llega a casa cansada pero le espera más trabajo: hacer de comer, lavar los trastes, asegurar que los niños hagan la tarea, bañarlos y acostarlos. Cae rendida a la cama para volver a repetir la rutina el siguiente día.

Para muchas madres (especialmente madres solteras) el día domingo es el único día libre cuando pueden hacer las compras, lavar, y llevar los niños al parque para que jueguen un ratito. Esta rutina agotadora puede llevar a una madre a la desesperación y la depresión si no busca la ayuda de Dios. El Señor está cerca y quiere ayudarla pero Él espera pacientemente hasta que usted se lo pida.

La Biblia registra la historia de Asa, Rey de Judá, que se encontraba en un serio problema cuando vino contra él Zera, el casita de Etiopía, con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros. Asa tenía solo 580 mil soldados pero su fe en Dios era grande. Leemos en 2 Crónicas 14:11, “Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas!! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en Tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, Tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra Ti el hombre”.

El Señor escuchó la oración del Rey Asa. Dice el siguiente versículo del texto, “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes.” Dios hará lo mismo por usted. Dice 2 Crónicas 15:2, “El Señor estará con ustedes, si ustedes están con Él. Si lo buscan, lo hallarán; pero si lo dejan, también Él los dejará”. (RVC)

Muchos tenemos la idea errónea que Dios se deleita en vernos sufrir y cuando tenemos problemas Él guarda distancia para observar como nos las arreglamos para salir adelante. Esa es una mentira del enemigo que siempre anda sembrando ideas equivocadas acerca del carácter de Dios en nuestras mentes.

En los versículos 12-13 del mismo capítulo leemos que el Rey Asa reunió al pueblo e hicieron juramento “que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma y que cualquiera que no buscase a Jehová el Dios de Israel, muriese, grande o pequeño, hombre o mujer”. Versículo 15 termina diciendo que buscaron a Jehová de todo corazón y fue hallado por ellos.

Este concepto de buscar a Dios y hallarlo se repite vez tras vez en toda la Escritura. Santiago 4:8 dice, “Acérquense a Dios, y Él se acercará a ustedes”. (RVC) Usted puede buscar a Dios y el Señor le da la absoluta seguridad de que usted lo encontrará.

Durante esos días de frustración con sus hijos, puede levantar sus ojos al Dios omnipotente y pedir Su ayuda. La clave es que la ayuda vendrá DESPUÉS que usted clama a Él, no antes. El Señor espera ver su corazón contrito y humillado confesando que no lo tiene todo bajo control y que necesita una intervención divina. Tan pronto como salga la oración de sus labios, incluso antes de hablarla, el Señor verá su corazón y enviará la ayuda que usted necesita. Pero si se endurece contra Dios, Él se endurecerá contra usted.

El mismo Rey Asa que había buscado a Dios con todo su corazón cuando fue atacado por el rey de Etiopía años mas tarde volvió a ser atacado, esta vez por Baasa rey de Israel. En vez de volver a buscar la ayuda del Señor, quitó el oro y la plata de los tesoros del templo y los envió a Ben-adad, rey de Siria pidiendo su ayuda contra el rey de Israel. Funcionó, porque el rey de Israel se retiró pero lo que hizo Asa no fue de agrado al Señor. Dios envió al profeta Hanani al rey Asa para decirle que su decisión de confiar en el rey de Siria le cerró la oportunidad para derrotar al rey de Siria y que de allí en adelante habría más guerra contra él.

En vez de humillarse y pedir perdón por su error, el rey Asa se enojó contra el profeta y lo metió en la cárcel. Además comenzó a perseguir a todas las personas que buscaban a Dios de todo corazón como él una vez lo hizo. La mano del Señor se mostró dura contra el rey Asa quién se enfermó de los pies. Se endureció aún más y en vez de buscar a Dios, dependió de los médicos. Esa enfermedad fue tan severa que terminó matando al rey Asa. Este es un final muy triste para alguien que una vez buscó a Dios de todo corazón.

¿Qué de usted? ¿Le ha vuelto la espalda al Señor que una vez abrazó y siguió? Mi oración es que esta historia Bíblica nos ayude a todos, especialmente a las madres, a reflexionar en que está confiando y le motive a volver al Señor en arrepentimiento para que Él le vuelva a bendecir como una vez lo hizo. Santiago 4:10 dice, “¡Humíllense ante el Señor, y Él los exaltará!” (RVC) ¡Feliz día de las madres!