La Línea de Tiempo

Por: Dolly Martin

Me estaba alistando para enseñar la clase de niños sobre la historia de José cuando fue vendido como esclavo a los Ismaelitas. Durante mi lectura minuciosa del pasaje en Génesis 37, vi algunos detalles en el relato Bíblico que me llenaron de preguntas. Cuando José fue en busca de sus hermanos, ¿qué tan lejos tuvo que caminar para buscarlos? En ese tiempo, su padre Jacob vivía en Hebrón y sus hermanos habían ido hasta Siquem para apacentar las ovejas. Sin mirar a un mapa Bíblico, uno asume que las dos ciudades están cerca, tal vez a unas millas de distancia, pero no es así.

Consultando un Mapa
Miré en un mapa y vi que están bastante lejos. Las notas en mi Biblia de estudio dicen que Siquem está a 80 kilómetros de Hebron. ¿Cuánto tiempo lleva caminar 80 kilómetros? Caminando en tierra plana a un paso normal de 5 kilómetros por hora, le habría llevado a José 16 horas para llegar a Siquem o sea 2 días caminando 8 horas por día. Para que los niños entiendan la distancia, les dije que es casi la misma distancia entre Houston y Galveston. Todos se quedaron boquiabiertos. No se imaginaban que era tan lejos

Llevé el mapa que mostraba las ciudades de Siquem y Hebrón a clase junto con otro mapa que mostraba la distancia desde Israel a Egipto donde fue llevado José por los Ismaelitas y vendido a Potifar.

Los mapas y las tablas me fascinan. Me siento perdida sin ellas en un salón de clase. Estas herramientas dan vida a las historias de la Biblia y ayudan a los niños a entender que estos eventos realmente ocurrieron y que no son simplemente cuentos de hadas.

La Linea de Tiempo
Otra herramienta que considero de suma importancia a la hora de estudiar la Biblia es una línea de tiempo. En el pasillo donde están las clases de niños la directora montó una enorme línea de tiempo con fotografías de los eventos principales desde el Jardín del Edén hasta el Nuevo Testamento. Saqué a los niños al pasillo donde estaba la línea de tiempo para que vieran el año en que la historia de José había ocurrido. Luego miramos la fecha de los eventos más importantes que ocurrieron en la historia humana: el nacimiento y la muerte del Señor Jesucristo.

El libro de Gálatas 4:4 dice, “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo…”. Nada de lo que ha ocurrido en la historia humana sucedió por casualidad o sin el conocimiento de Dios. El Señor planeó venir al mundo y cientos de años antes de venir, Él nos dijo exactamente como lo haría: en forma de bebé. Dios inspiró al profeta Isaías a escribir en Isaías 7:14, “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.

Calculado por Dios
Isaías escribió esto aproximadamente 700 años antes del nacimiento de Jesucristo. Dios tenía el día y la hora escogida y sucedió tal y como Él lo planificó. Desde el censo que promulgó el César hasta los días del alumbramiento de María, todo fue calculado por Dios para que Jesús naciera en una cueva en las afueras de la ciudad de Belén. El Padre, orgulloso de que había llegado ese día tan meticulosamente planeado y ejecutado, envió un ejercito de ángeles para anunciar a los humildes pastores la llegada del Mesías.

El día y la hora del sacrificio de Jesucristo en la cruz también fueron escogidos por el Padre desde la fundación del mundo. Alrededor de cuatro mil años antes de su muerte, el Señor instruyó a los Israelitas a pintar los dinteles de sus casas con la sangre de un cordero perfecto para protegerles del Ángel destructor que pasaría por toda la tierra de Egipto para matar a cada hijo primogénito. Esta fue una de las muchas señales que ocurrieron a través de los siglos indicando que Dios tenía un día y una hora escogida para efectuar la Salvación de todos los que confiamos en Él.

¿Ha confiado usted en Jesucristo como su único y suficiente Salvador? Si no lo ha hecho, este es el día y la hora de salvación para usted. No espere más. Arrepiéntase de sus pecados y ponga su fe en la obra de Jesucristo en la cruz para el perdón de sus pecados. Cuando usted hace eso, el día y la hora de su salvación serán anotados en el Libro de la Vida de Dios. Al morir, Dios abrirá Su libro y verá su nombre anotado tal vez con fecha y hora. El Padre le está dando esta oportunidad para cambiar su destino eterno. ¡No lo desprecie y tendrá la mejor Navidad de su vida!