Dios en Usted

Por Dolly Martin

En la página 68 de su libro "Mentiras que las mujeres creen," Nancy Demoss Wolgemouth dice que "la baja autoestima es uno de los diagnósticos más frecuentes de nuestros días. Profesionales de la salud mental lo diagnostican en sus clientes; profesores lo diagnostican en sus alumnos; los pastores lo diagnostican en sus miembros; los padres lo diagnostican en sus hijos; e innumerables personas lo diagnostican en sí mismos. Necesita aprender a amarse a uno mismo es la receta del mundo para aquellos que están plagados por un sentimiento de no tener valor". Pero Nancy explica que en realidad no es que no nos amamos, sino que no entendemos cuanto nos ama Dios.

Muchas mujeres y hombres buscan amor en los lugares equivocados porque no conocen el gran amor que el Señor tiene para ellos. Son ignorantes de su ternura, compasión y misericordia. Tenemos la idea de un Dios muy serio, sombrío, que siempre tiene el ceño fruncido. Durante muchos años, esa fue mi perspectiva de Dios. Ciertamente, Dios si tiene un lado muy serio, después de todo, una de Sus funciones es la de ser Juez de todo ser viviente. Sin embargo, en mi lectura Bíblica últimamente he descubierto varios versículos que describen al Señor como un Ser lleno de gozo, de deleite, de alegría y de regocijo especialmente hacia sus hijos.

En el Salmo 103:8 leemos, “Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia”. La palabra misericordia en Hebreo es “hesed” y significa amor de pacto o amor leal. Es la idea del amor fiel en acción y a menudo en el Antiguo Testamento encontramos la misericordia de Dios expresada en su relación de pacto con Israel (su "amor leal" a su "Esposa" Israel como se ve en el libro de Oseas). El “hesed” de Dios denota ternura incondicional y persistente, una relación en la que persigue al hombre con bondad y misericordia. El Padre no deja de amar a su pueblo cuando ellos lo abandonan por dioses ajenos. Él los persigue incansablemente para que vuelvan a Él.

El Señor describe su amor por nosotros (hesed) mas de 200 veces en el Antiguo Testamento. Mas adelante, en el versículo 11 del Salmo 103, Dios vuelve a usar la palabra hesed. “Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció Su misericordia (hesed) sobre los que Le temen.” Dios nos esta comunicando que Su amor no se puede medir porque los cielos se extienden hasta el infinito. Jeremías 31:3 dice, “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué Mi misericordia (hesed)”.

En la oración modelo, Jesucristo nos enseña a dirigir nuestra oración al “Padre nuestro” en vez de al “Todopoderoso” o al “Señor”. El quiere que pensemos en Dios como un cariñoso, amable, tierno Padre que ama a Sus hijos y quiere lo mejor para ellos. Algunos han crecido sin padre, o con un padre cruel y se les hace difícil pensar en un Padre Celestial amoroso. Pero ningún padre terrenal es perfecto y por eso necesitamos formular nuestra imagen del Padre celestial basado en lo que Él dice de Si Mismo y lo que Jesús dijo de Él en Su Palabra.

Dios ha tomado la iniciativa para acercarse a usted por medio de Su Hijo Jesucristo y nos toca responder a ese acto de amor. Jesús dice en Mateo 10:40 “El que los recibe a ustedes a Mí me recibe, y el que me recibe a Mí recibe al que me envió”. El Padre nos ama tanto que nos dio lo mejor que tenía, Su único Hijo, Jesucristo, y esta esperando nuestra respuesta. El que rechaza a Jesús esta rechazando al Padre que envió a Jesús. Pero el que recibe a Jesús esta recibiendo al Padre y todo el amor del Padre. ¿Cual es su respuesta a este regalo de amor? Le animo a tomar la decisión más importante de su vida, la de recibir el regalo de Dios, Jesucristo, y comenzar a disfrutar de toda la ternura incondicional, persistente y leal que el Padre tiene para usted. ¡Feliz mes del Amor y la Amistad!