Una Psíquica Estafadora

Por: Dolly Martin

El periódico, Houston Chronicle, reportó recientemente una nota triste de cómo una mujer gitana estafó a una estudiante Brasileña con $1.6 millones para quitarle una maldición. Sherry Tina Uwanawich conoció a la estudiante en la Gallería y se hicieron amigas. La estudiante confesó estar muy deprimida por la reciente pérdida de su mamá, pero Uwanawich se hizo pasar por una “consejera espiritual” y le convenció a visitar un salon de parasicología donde le haría una lectura psíquica para ver si alguien le había puesto una maldición a ella o a su familia. 

Las dos llegaron a ser amigas y durante siete años la victima visitó a Uwanawich una o dos veces por semana pagando cientos de dólares cada vez pero con el tiempo la psíquica pidió más dinero para remover la maldición. Eventualmente la estudiante le entregó a Uwanawich cientos de miles de dólares al recibir una herencia cuando falleció su padre. Un juez sentenció a Uwanawich a 40 meses de prisión y tres años de libertad condicional.

Cuidado de los Lobos Rapaces
En Su Palabra, Dios nos advierte de aquellos que son lobos rapaces vestidos de ovejas. Jesús dijo en Mateo 7:15, “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”. ¿Qué podemos hacer para protegernos de ser víctimas de personas como Uwanawich? En el mismo pasaje, el Señor dice, “Por sus frutos los conoceréis”.

El Señor nos dice que podemos distinguir al falso profeta del verdadero mirando el fruto en sus vidas. El estafador es un mentiroso y engañador y cuando se examina su vida, encuentra frutos de la carne. Dios nos da una lista de estos frutos carnales en Gálatas 5:19-21, “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas”.

Note que hechicería es un fruto de la naturaleza pecaminosa y es algo que Dios categóricamente prohíbe en sus hijos. Dice en Deuteronomio 18:10-12, “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas”.

Recurriendo al Diablo
Dios abomina al que practica estas cosas porque están recurriendo al diablo para respuestas a sus preguntas en vez de buscarlo a Él. Dios nos invita a venir a Él y promete ayudarnos con cada problema que enfrentamos en la vida. Él dice, “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”. (Isaías 55:6-7)

Dios es Celoso
Cuando recurrimos al horóscopo, o adivinos, o hechiceros, estamos provocando al Señor a ira. Dios es amor pero también es un Dios celoso y se enfurece cuando rechazamos la ayuda que Él nos ofrece y consultamos a brujos. Para buscar a Dios usted necesita estar quieto y escuchar Su voz a través de Su Palabra. El problema es que a muchos de nosotros no nos gusta leer y preferimos una respuesta rápida por medio de un psíquico.  Apaciguamos nuestra conciencia pensando que el psíquico es una persona espiritual. Pero visitar a uno de ellos es abrir su corazón al mundo del ocultismo y una vez abierta esa puerta es muy difícil de cerrar.

Si usted ha buscado los servicios de un consejero psíquico, debe arrepentirse inmediatamente y volver al Señor. Él promete recibirle si usted se vuelve a Él de todo corazón y rechaza toda artimaña del enemigo. Jesucristo dijo, “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. (Juan 6:37)