La práctica del ocultismo contamina espiritualmente y conlleva a la autodestrucción

Por: Miguel Jacinto

"No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios". (Levítico 19:31) RVR1960 

La brujería, la hechicería, la adivinación y la Ouija, entre muchas otras prácticas, son parte de las ciencias ocultas que llevan a la destrucción de las personas que las practican  y consultan. No existe diferencia entre la magia blanca y la magia negra, ambas utilizan poderes espirituales prohibidos por Dios. Satanás es el que está detrás de estas llamadas “ciencias ocultas”.  La Biblia nos advierte que Satanás se disfraza como ángel de luz para engañar y destruir a los incautos. Sus artimañas son tan variadas y tan antiguas como la misma humanidad.  

Dios castiga la hechicería 
Dios había manifestado su juicio severo sobre los dioses y los hechiceros en Egipto a la vista del pueblo de Israel. Al igual que Egipto, la tierra prometida estaba plagada de hechiceros y adivinadores, por lo cual Dios mandó a Israel a destruirlos. En el desierto de Sinaí,  camino a la tierra prometida, Dios instruye a los israelitas a no contaminarse con las prácticas paganas de los habitantes de la tierra que Dios les daría. Dios emite leyes para que Israel no sea destruido al igual que los egipcios y los moradores de la tierra prometida. 

Dios ordena apartarse de la hechicería
Dios manda a Moisés que le anuncie al pueblo diciendo: “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”. Éxodo 19:4-6. Israel debería permanecer apartado de toda contaminación espiritual para ser un instrumento limpio y eficaz por medio del cual Dios manifestara Su poder a la humanidad. Dios totalmente prohíbe a Israel la práctica de las ciencias ocultas por el peligro a contaminarse como las demás naciones. 

Dios nos salva de la hechicería
Dios desea que todo ser humano sea salvo y escape del juicio que vendrá sobre todo aquel que le rechace y practique cualquier forma de ocultismo. El apóstol Pedro también advierte a los creyentes diciendo: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”.  (1 Pedro 2:9-10) Si usted no es un creyente renuncie a su práctica del ocultismo y clame el perdón y la misericordia de Dios para escapar de ese pecado destructivo. Si usted es creyente y se ha contaminado, renuncie y confiese a Dios su pecado, apartándose y clamando la sangre de Jesucristo y leyendo La Palabra de Dios.