Dios Trabaja con las Naciones

Cuando uno lee toda la Biblia sistemáticamente, forzosamente tiene que leer los libros proféticos. Muchos de estos contienen profecías dadas al pueblo de Israel y otras naciones acerca del castigo de Dios sobre ellos por su maldad y rebelión contra Dios.

Uno de los libros proféticos más conocidos es el libro de Jonás donde Dios envía a Jonás a la nación de Nínive para advertirles del juicio que estaba por venir. “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” anunció el profeta. (Jonás 3:4) Nínive era una nación grande en esos días y le llevó a Jonás tres días caminando todo el día para recorrer toda la ciudad. Aunque este era un pueblo sumamente malvado y habían hecho mucho daño al pueblo de Israel, ellos se arrepintieron de sus malos caminos y volvieron al Señor.

El Rey de Nínive se Arrepiente
El mensaje de Jonás llegó a los oídos del rey y lejos de ignorar la advertencia, él proclamó un día de oración y ayuno. Dijo, “Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?” (Jonás 3:7-9)

Dios, que es rico en misericordia, vio el corazón contrito y humillado del rey y sus ciudadanos y cambió de opinion. No envió el castigo que tenía planeado para Nínive. Esto sucedió en el año 760 AD. Pero Nínive volvió a apartarse del Dios vivo y años más tarde otro profeta, Nahúm, escribe la profecía sobre la destrucción de esta ciudad que sirvió como la capital del reino de Asiria por cientos de años. El Señor envió a los Medos para llevar a cabo Sus planes contra este reino en el año 612 AD. Según el registro histórico, el Rey Akkad de Media asedió a Nínive y al cabo de 3 meses, la ciudad cayó. El rey de Asiria murió y ese fue el fin del reino de Asiria que una vez fue uno de los imperios más grandes, temibles y poderosos.

Dios Trabaja con Naciones
La Biblia está llena de historias de reinos, pueblos y naciones. Dios estableció a las naciones cuando confundió el idioma de los hombres que estaban construyendo la torre de Babél en Génesis 11. La mayoría de nosotros nos acordamos de grandes héroes Bíblicos como Moisés, Elías, Daniel y David que hicieron grandes cosas para el Señor pero pocos nos acordamos de países o naciones que fueron usados por Dios para cumplir Su voluntad. Dios ama al hombre y exalta a individuos, pero Él también trabaja con reinos y naciones y Él bendice a la nación que lo sigue. Proverbios 14:34 dice, “La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones”. Dios trae juicio sobre las naciones que se alejan de Sus mandamientos y adoptan leyes que son contrariaras a Sus principios.

En los últimos 50 años, Estados Unidos ha comenzado a adoptar leyes que son totalmente en contra de la voluntad de Dios. Leyes como el aborto, la legalización del matrimonio entre dos personas del mismo sexo, y la muerte asistida por doctores cuyos pacientes no quieren seguir viviendo. Dios nos ha dejado Su Palabra donde claramente nos da a conocer Sus deseos para individuos como también para naciones. Las personas que lo siguen serán premiadas y las naciones que obedecen los estatutos del Señor serán bendecidas. Salmos 33:12 dice, “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como heredad para sí”. Bienaventurada quiere decir “bendita” o “dichosa”. El Señor muestra su bondad con aquellos que escogen obedecer sus leyes.

La nación de los Estados Unidos fue fundada por hombres y mujeres que habían huido de un país donde no tenían libertad religiosa. Ellos establecieron esta nación con el fin de poder servir al Señor libremente sin temor a ser castigados o reprimidos. Usaron la Biblia como libro de texto para escribir la Constitución y la Declaración de Independencia. La lectura de la Biblia y la oración eran parte del tejido del gobierno y la sociedad. Pero poco a poco, los principios Bíblicos han sido reemplazados por leyes liberales que ignoran por completo las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Dios es Misericordioso
Dios, que es rico en misericordia, nos está llamando al arrepentimiento. Él anhela tener compasión de nosotros pero eventualmente traerá juicio sobre nuestra nación si no volvemos a buscarlo y obedecerlo.

¿Está usted buscando a Dios? Él no está lejos. Solo tiene que pronunciar Su nombre, y allí está a su lado listo para limpiarle, perdonarle, y restaurarle. Romanos 10:13 dice, “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. Le invito a clamar al Señor mientras tenga la oportunidad. El Señor lo está esperando. “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, Él cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, Él cual será amplio en perdonar”. Este es el día de salvación. No espere a mañana porque usted no tiene mañana garantizado. Busque al Señor hoy.