“sino probad los espíritus si son de Dios…”

Por Miguel Jacinto

"Amados, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salidos en el mundo." (1 Juan 4:1)

Un día la zorra y el cocodrilo discutían sobre la nobleza de sus antepasados. Por largo rato habló el cocodrilo acerca de la alcurnia de sus ancestros, y terminó por decir que sus padres habían llegado a ser los guardianes del gimnasio. “No es necesario que me lo digas”, replicó la zorra. Las cualidades de tu piel demuestran muy bien que desde hace muchos años te dedicas a los ejercicios de gimnasia. Recuerda siempre que lo que bien se ve, no se puede ocultar con la mentira.

Cuidado con Falsos Profetas

La Palabra de Dios nos advierte que en el mundo han salido falsos profetas que usan el engaño para atrapar a los incautos que desconocen la Verdad. Los cristianos que conocen bien las Escrituras, pueden, en humilde dependencia de Dios, discernir lo que se establece de acuerdo con las doctrinas de los santos apóstoles que recibieron revelación de Dios, y los que los contradicen.

El apóstol Juan nos amonesta a ser cuidadosos en creer todo lo que se enseña en nuestros púlpitos. Muchas doctrinas bíblicas están siendo cambiadas para satisfacer las llamadas “necesidades de las masas”. Los best sellers se basan en la fantasía de que todo lo que importa es el logro personal. Si te hace sentir bien, hazlo. Tú te mereces todo lo que deseas. Dios quiere darte todo lo que le pidas, etc. etc.

Engaños Satánicos

Estas enseñanzas aparentan piedad, pero son engaños satánicos para desviarnos de la Verdad revelada en las páginas de las Sagradas Escrituras. Juan utiliza el vocablo griego δοκιμάζετε (dokimacete), que significa examinar, probar o comprobar por medio de un examen. Es cierto que Dios nos ama y desea responder a nuestras oraciones, pero por sobre-todo Dios quiere que crezcamos en una relación íntima y personal con Él. Dios nos insta a ser pacientes, sobrios, y maduros para saber los tiempos para cada cosa o necesidad por la cual pedimos o deseamos.

Las falsas enseñanzas vienen de espíritus engañadores que se han infiltrado en nuestras iglesias para entretener y desviar la misión fundamental que Dios nos ha encomendado de predicar el Evangelio de las Buenas Nuevas de Salvación por medio del sacrificio del Señor Jesucristo. Luego, hacer seguidores de Jesús que se niegan a si mismos, toman Su Cruz y le siguen en todo lo que Él quiere. Oremos para que Dios cumpla sus propósitos en nosotros, y que Él sea glorificado en todo lo que hacemos y pensamos.