Las Proteínas de la Rosa

¿Sabía usted que para poder ser hermosa la rosa debe sufrir?  El poder hacer todos esos lindos colores y atractivos aromas ciertamente requiere de un gran esfuerzo.  De acuerdo a  Alexander Vainstein y Mery Dafny-Vellin, biólogos moleculares de la Universidad Hebrea de Jerusalén y sus colaboradores, cada pétalo de la rosa produce casi mil proteínas diferentes.  De ellas un gran porcentaje está dedicado a luchar en contra de la tensión.  A medida que los pétalos emergen de su cubierta protectora junto con los sépalos, ellos se desarrollan completamente pero permanecen aún en una flor cerrada.  Mas tarde, adquieren su color ya conocido y triplican o cuadruplican su peso.  El crecimiento subsiguiente y la abertura de la flor, proviene de la rápida expansion de las células ya existentes en los pétalos en lugar de agregárseles nuevas células.  Para lograr estudiar el proceso detalladamente, los investigadores dividieron al desarrollo de la flor en tres etapas---el botón firmemente cerrado, la flor con todo su colorido, pero holgadamente cerrada, y la flor totalmente abierta.  Ellos analizaron las cantidades presentes de las diversas proteínas en cada una de las etapas y ellos esperaban que esencialmente las mismas proteínas persistieran durante todo el proceso de eclosión, aunque en variadas cantidades.  Sin embargo, ellos descubrieron que solamente un 40% de las proteínas estaban presentes en cada etapa.  Casi un 30% de las proteínas hizo su aparición en una sola de las etapas, y luego desaparecieron.   Aproximadamente un 20% de las proteínas de la rosa se ocupaban de luchar en contra de la tensión y la mayor parte de ellas estaban presentes no solamente en cada etapa, sino que aumentaban en cantidad conforme la flor maduraba.  Dios nuestro Creador menciona en Su Palabra al florecimiento de la rosa para ilustrar su plan de redención para Sión en Isaías 35:“Se alegrarán el desierto y el sequedal.  Se regocijará el Arabá y florecerá como la rosa.  Florecerá profusamente; se regocijará en gran manera, y cantará con júbilo.  Le sera dada la gloria del Líbano, la majestad del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios.. . .Y habrá allí una calzada a la cual se llamará Camino de Santidad.  No pasará por ella ningún impuro.  Será para los que siguen el camino, y los simples no se desviarán.”