Muchas Gracias

Cuando llego a la radio cada mañana, Rex Sanders esta terminando su turno de noche y generalmente se queda para comer su "cena" antes de volver a casa. Yo vengo con mi desayuno en mi lonchera y la como mientras preparo el primer noticiero del día. Inevitablemente los dos terminamos nuestras respectivas comidas a mas o menos la misma hora y muchas veces nos encontramos en la cocina charlando esperando turno para lavar nuestros platos.

Rex ha servido al Señor por 47 años en la radio, al menos 10 de ellos en el turno de noche y es un hombre muy servicial. Le encanta servir a otros. Si el sabe que usted necesita un servicio y el lo puede hacer lo hace gustosamente sin que se lo pida. Su don espiritual es de servir a otros.

A veces el encuentra mis trastes en el fregadero (o pileta) cuando va a lavar los suyos y me hace el favor de lavar las mías. En otras ocasiones yo encuentro las suyas y las lavo mientras lavo las mías.  En ambas situaciones los dos agradecemos de todo corazón al otro porque ninguno de los dos lo hizo a propósito. No deseamos crear trabajo para el otro y no queremos que el otro piense que nos estamos aprovechando de el.

Rex me ha dicho muchas veces cuanto el aprecia que yo le diga “gracias”. Realmente le alienta el corazón y le hace sentir muy bien escuchar esas palabras mágicas "muchas gracias". Son un estimulo a su espíritu y le indican que su servicio humilde no fue desapercibido. De noche no recibe muchas llamadas de oyentes pero de vez en cuando alguien llama para agradecerle por tocar la música melodiosa que el escoge y por sacrificar su cuerpo para trabajar en la radio toda la noche.

Estas personas practican lo que Dios manda en Colosenses 3:15, “Sean agradecidos.” (NVI) y en 1 Tesalonicenses 5:18, “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús”. LBLA. Dios sabe que somos propensos a pensar solo en nosotros mismos e ignorar a los que están a nuestro alrededor lo cual nos sume en la depresión. El antídoto al desánimo es la gratitud. Al decir “gracias” uno toma nota de que alguien le prestó un servicio. Personas nos sirven continuamente durante un día normal. Por ejemplo el cajero en el supermercado (nos ahorra tener que hacerlo nosotros mismos) y el que embolsa nuestras compras también nos prestan un gran servicio. A veces tomamos por sentado que este es el  “trabajo” de ellos pero en verdad nos sirven y debemos agradecerles. Otros ejemplos de personas a las que debemos agradecer incluyen: al que nos deja entrar delante de ellos cuando cambiamos de carril en la carretera, al doctor, al estilista, al pastor, al mesero, a su esposa cada vez que le cocina un plato ya su esposo cada día que trabaja y trae dinero al hogar.

Uno que nos sirve de incontables maneras a diario es Dios y Él también aprecia que le digamos “gracias” por sus favores inmerecidos. Nos dice en Salmos 118:1, “Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre” (NVI) y en Efesios 5:20, “Dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. (NVI)

El Señor nos manda dar gracias porque sabe que somos propensos a ser mal agradecidos y eso no es saludable para nosotros ni para los que nos rodean. Una persona ingrata es alguien que piensa solo de si mismo y generalmente es mal humorada, descontenta con todos,. La ingratitud es una de las características que describe a las personas en los últimos tiempos. 2 Timoteo 3:1-4 dice, “Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán ... ingratos”. (LBLA)

Es difícil vivir con alguien negativo. ¿Se imagina toda una sociedad de personas que solo buscan complacerse a si mismo e ignora a Dios por completo? Para evitar ser un ingrato, tiene que practicar la gratitud. No es algo natural que viene por si solo. Es necesario esforzarnos para decir “gracias” cada día a todos los que nos rodean, y especialmente al Señor. Comience hoy a dar gracias a todos y verá que usted es más feliz y hará el mundo un lugar más placentero. Por cierto, déjeme agradecerle  por leer este artículo. ¡Que el Señor le bendiga y feliz Día de Acción de Gracias!