Lo que Dios ha Determinado Sucederá pero No Temas, el Señor Piensa en Ti

Quien asegure que en el sendero del Cristiano siempre brilla el sol, está equivocado. De todos los confines de la tierra están surgiendo señales inequívocas del Porvenir, que perturban a la humanidad. Habrá tinieblas y tempestades, portentos de terror y grandeza, nunca antes vistos; pero también hay promesas escritas en la Biblia, que deberían tranquilizar nuestro espíritu.

El creyente que ha recibido a Dios como su Pastor, puede repetir confiado las palabras del salmista: "Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida". Pues el Pastor es responsable por sus ovejas, no la oveja por el Pastor.

Si Ud. ha comenzado a interpretar las señales de los tiempos, quizás esté ya afligido por el mañana; pero, ÉL conoce tus temores y piensa en ti. Se preocupa por cada uno de nosotros. Entonces "Por qué te abates, oh alma mía y te turbas dentro de mí? ¡Espera en Dios... ! ¡Y no temas!

Esas palabras que conllevan siempre una promesa, fueron escritas más de 300 veces en la Biblia y deberían ser la llave de confianza ahora, mañana y siempre. Porque contienen un poder sobrenatural, pues proceden del Corazón de Dios.

Hebreos 10.23 dice: "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió". En otras palabras: No miremos a las circunstancias; pongamos nuestros ojos por encima de ellas.

Siguiendo rastros ajenos, que sólo competen a Dios, ya hay personas tratando de identificar a los personajes de los tiempos del fin y las naciones que producirán la gran batalla que oscurecerá y estremecerá al mundo.

Cuando en realidad debería ser más importante reconocer el camino seguro para esas instancias. Así como identificar a quien es el Único Camino al Cielo. Eso es indispensable. Porque quien no aprenda el secreto de la vida victoriosa, descrita en la Biblia, no ha conocido aún a Cristo y se perderá en las tinieblas de esa hora.

Pues no esperamos únicamente que algo pase. Sino que estamos anhelando y Clamando para que Alguien llegue."Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras". (Mateo 16:27)