La Reforma Protestante Trajo Luz a la Humanidad

Era la tarde del 31 de octubre de 1517 cuando Martín Lutero, un sacerdote católico clavó sus noventa y cinco tesis, en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg, en Alemania, un magno acontecimiento que ocasionó un efecto dominó en la historia de la humanidad, poniendo fin a la época del oscurantismo que impedía que el mensaje de la Biblia fuese accesible al hombre común. Este solo hecho abrió un universo de oportunidades para las grandes mentes de antaño, y como resultado enriqueció y desarrolló la vida del ser humano.

La Reforma Protestante motivó el progreso de la ciencia. Muchos científicos entendieron que Dios es el Creador de todo cuanto existe. Por ejemplo, Isaac Newton, quien es considerado como “el padre de la ciencia moderna”,  inspirado en Dios y su Palabra dijo que: “La gravedad podría poner a los planetas en movimiento, pero sin el poder Divino, no podrían jamás haber sido puestos en el movimiento circular que tienen alrededor del sol”.

La Reforma contribuyó a las ciencias económicas. Juan Calvino, otro reformador,  enseñó que la Biblia no prohíbe cobrar interés sobre el dinero para el financiamiento de negocios, no obstante si condenó la usura como el cobro de un interés excesivo. Este aporte trajo un mayor dinamismo a la economía local y mundial. Calvino también aseguraba que el comercio no había conducido a la caída de Tiro, sino el deleite excesivo en las cosas mundanas. También aclaró que Babilonia había sido condenada por su arrogancia y orgullo, y no por la prosperidad de su comercio.

La Reforma contribuyó a la ética del trabajo. Max Weber, autor de la obra “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”, notó que los protestantes veían el trabajo como una bendición de Dios, en contraste con la creencia de que el trabajo manual era degradante y socialmente bajo. Los protestantes también entendieron que todo trabajo honesto había sido ordenado por Dios con el propósito de glorificarlo, para servir al prójimo, y para elevar el sostén personal y familiar transformando la pobreza en abundancia.

La Reforma Protestante contribuyó a la educación de las masas. Lutero promovió la educación tanto de niños como de niñas. Su enfoque fundamental era que toda la educación debía emanar de las páginas de Las Sagradas Escrituras para producir amor y respeto a través de la ética moral y espiritual. Esto ayudó a la creación de las grandes universidades que lamentablemente hoy se encuentran atrapadas por los movimientos ateístas y marxistas.

En resumen, La Reforma Protestante no solamente trajo luz a la ciencia, la economía, la ética, la educación, y muchas otras ciencias, sino que también nos dio acceso a la Palabra de Dios que ha resultado en la evangelización mundial. Alabamos y bendecimos al Señor por utilizar a hombres valientes como Martín Lutero, Juan Calvino y otros que se atrevieron a encender las antorchas de Luz para que hoy podamos disfrutar de la lectura personal de Las Sagradas Escrituras, y de la exposición de los principios Bíblicos desde los púlpitos en nuestros propios idiomas.