La Pena Capital es un instrumento divino delegado al hombre para detener la maldad

La Palabra de Dios apoya la pena de muerte para ciertos delitos, y sin duda alguna, para el asesinato. La pena de muerte enfatiza claramente que la vida es en realidad muy valiosa, y si una persona mata a otra, la única compensación viable es la vida del propio criminal. La pena capital es el antídoto necesario para la venenosa influencia del mal y de la gente malvada sobra la sociedad humana.

La pena capital es una parte integral de la Ley del Antiguo Testamento. La palabra hebrea traducida "matarás" en el Sexto Mandamiento es "ratsach", y significa "asesinar" o "quitar la vida" intencionalmente o por imprudencia. El mandamiento "No matarás", condena el hecho consumado del asesinato, ya sea por violencia, estratagema, descuido (Deuteronomio22:8), o de los malos comportamientos (Levítico 19:14), o del odio, enojo y venganza (Levítico 19:17,18). El Sexto Mandamiento significa que no debemos quitar una vida injustamente.

La pena de muerte es una orden de parte de Dios, y es la humanidad la responsable de su implementación. Génesis 9:6 dice: " El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Dios hizo El al hombre." Dios da a las personas la responsabilidad de mantener una sociedad segura. Dios enjuiciará a los malvados en el Juicio Final, mientras tanto ha delegado a las autoridades terrenales a velar por la integridad física de la humanidad.

El Nuevo Testamento también apoya la ejecución capital. El apóstol Pablo deja en claro que son las personas en autoridad las que deben actuar como representantes de Dios para castigar a los delincuentes y "ajusticiar" a los malvados. (Romanos 13:3-6) "La espada," es una referencia directa al uso de la pena capital como medida para "ajusticiar" a los "asesinos" e infundir temor y respeto a la autoridad humana. No habría la necesidad de estos hombres que "llevan la espada" si Dios estuviera activamente castigando a los delincuentes en la sociedad.

Dios prioriza en estos mandamientos la vida humana porque en ella está Su imagen. La Biblia claramente apoya la pena de muerte para delitos tales como homicidio, secuestro y perjurio en casos capitales. La vida humana se ve altamente menospreciada cuando alguien que quita una vida o la arruina (como en el caso de violación, secuestro, etc.) "paga" con menos que la vida misma. Hay amplia evidencia de que la pena capital ayuda a bajar los índices de criminalidad en los países que la adoptan y la practican.