La Independencia Bajo Ataque

El 4 de julio es un día muy especial en Estados Unidos porque se celebra nuestra independencia del Reino Unido con carne asada, días de campo y fuegos artificiales. El 2 de julio 1776, el Congreso Continental votó a favor de la independencia y dos días mas tarde, las 13 colonias firmaron la Declaración de Independencia; un documento histórico escrito por Thomas Jefferson. El preámbulo de este documento dice: “Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos…”

En los primeros años de la independencia, muchos lo celebraban simulando funerales del Rey George II de Inglaterra simbolizando el fin del poder de Gran Bretaña sobre America y el triunfo de la libertad. En esos primeros años, la libertad y la independencia eran valores sumamente importantes y fueron lo que motivó a miles de soldados a luchar en la Guerra de Independencia.

Sin embargo, en los últimos años, algunos en EEUU han adoptado una mentalidad “globalista” en la que rechazan las virtudes de un país fuerte e independiente y exaltan la idea de un mundo con todas las naciones unidas bajo un solo gobierno internacional. El movimiento hacia un mundo “globalista” comenzó como una idea apoyada por personas radicales pero ha tomado fuerza en las últimas décadas y en la actualidad es una filosofía con gran número de seguidores no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo.

El Diccionario.com define el globalismo como “la política de colocar a los intereses de todo el mundo por encima de los de las naciones individuales.” Sus métodos incluyen eliminar el uso de dinero en efectivo, eliminar el patriotismo a favor del “internacionalismo”, eliminar libertades individuales, promoviendo la mentira del calentamiento global y usando mucho engaño.

El 15 de noviembre de 2016, India aprobó una ley eliminando el uso de sus billetes de 500 y 1000 rupies provocando estragos en los bancos y en la economía del país. Muchos analistas piensan que líderes mundiales usaron a India como un conejillo de indias para luego adoptar medidas similares en otros países. Su idea es eliminar el uso de dinero en efectivo para tener una sociedad que sólo usa tarjetas de crédito. En Estados Unidos, ciertos congresistas quieren introducir una legislación que elimina el uso del billete de $100.

Estamos viendo nuestras libertades (un valor que era tan importante hace 200 años) socavadas poco a poco. Aquellos que luchan por mantener a un país fuerte y por las libertades de individuos son atacados y ridiculizados brutalmente con el fin de desacreditarlos. La prensa (que son en su mayoría personas de pensamiento liberal) y los líderes de izquierda están enfurecidos contra los que se oponen a su agenda de la “globalización” lo cual culminará con el reinado del anticristo.

Satanás esta detrás de la globalización del mundo y aquellos líderes mundiales que no leen la Biblia ni creen en Dios están convencidos de que la única solución para los problemas mundiales es tener un gobierno internacional y un líder mundial que controle a todas las naciones. Cualquiera que se entromete con esa agenda se considera un enemigo.

Cuando Jesucristo caminó sobre esta tierra, Él también fue considerado un enemigo por los líderes religiosos. Jesús se declaró el Mesías que Dios había prometido enviarles pero ellos no creían en Él. Juan 12:37 dice, “Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él” (RVR1960). ¿Por qué no creían? Porque buscaban a un Mesías libertador que los librara físicamente de la opresión del gobierno Romano. ¡No entendieron que Jesús vino para rescatarles de algo mucho peor que el gobierno Romano: de la opresión del pecado en esta vida y del infierno en la próxima vida!

La Biblia dice que todos estamos bajo condenación por Dios a causa de nuestro pecado. Romanos 6:23 dice, “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (RVR1960). Jesús pagó por nuestro pecado. Siendo justo, murió por los injustos. Él se ofreció a Dios como substituto nuestro y lo único que nos toca hacer es creer en Él como nuestro único Salvador. Al hacer eso, Dios nos hace una nueva persona, nos declara libre de la condenación eterna en el infierno y nos abre la puerta del cielo.

La libertad en Estados Unidos se obtuvo mediante el costo de que muchos lucharon y murieron para obtenerla. Nuestra libertad espiritual fue pagada por Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios en la cruz del calvario y nosotros la podemos gozar cuando llegamos a Él arrepentidos y humillados. ¡Mi oración en este 4 de Julio es que usted disfrute y celebre ambas libertades!