El Milagro que Salva a la Humanidad

María tenía a su hermanito Jorge que estaba muy enfermo y que necesitaba una cirugía para salvarle la vida. Su padre desesperado exclamó: "Lo único que puede salvarlo ahora es un milagro". La niña sacó sus ahorros y se dirigió a la farmacia. Estando ahí preguntó al farmacéutico el precio de un milagro. Un hombre que se encontraba cerca oyó la conversación y le preguntó cuanto dinero tenía. María le mostró unas cuantas monedas y el hombre le dijo que era la cantidad exacta para comprar un milagro. Juntos fueron a la casa donde estaban sus padres cuidando de su hermanito. Enseguida realizó la cirugía que su hermanito necesitaba y el niño se recuperó muy pronto. María agradeció al doctor por haber realizado el milagro.

La Biblia nos enseña que la salvación es un acto divino por medio del sacrificio vicario de Jesús en la cruz del calvario. El profeta Isaías se anticipa al tiempo y al espacio al escribir: "Por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores." (Isaías 53:12) Esta detallada profecía fue escrita unos ochocientos años antes de que el Mesías viniese a este mundo para derramar su vida para salvar a la humanidad.

El cristianismo se fundamenta en el hecho de que ningún ser humano es capaz de salvarse así mismo. El apóstol Pablo escribe a los romanos diciendo: " Por cuanto todos pecaron están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23) El pecado es el virus espiritual que destruye nuestra relación con el Dios Santo y Perfecto. Ni la religión, ni ninguna autodisciplina espiritual nos pueden curar del destructivo virus de nuestra naturaleza pecaminosa.

Sin embargo, el sacrificio vicario (substituítorio) de la muerte de Jesús en la cruz es el pago que Dios exige para perdonar el pecado de la humanidad. Jesús, siendo divino es perfecto y eterno y siendo hombre puede representar a la humanidad. Su muerte, sepultura y resurrección es el proceso por el cual Jesús realizó el milagro de nuestra salvación. "Cree (confía) en el Señor Jesucristo como Señor y Salvador, y serás salvo tú y tu casa."(Hechos 16:31)