El Evento Tan Anticipado

En enero 2018 mi esposo y yo cumplimos 25 años de casados y desde hace muchos años mi deseo ha sido celebrarlo con un viaje juntos a la Tierra Santa. Aunque he tenido el honor de visitar a Israel en dos ocasiones ninguno de estos era una excursión con un tour Cristiano y mi esposo nunca ha estado allí. Así que mi sueño ha sido regresar un día con un grupo cristiano que incluyera una visita a la ciudad de Petra en Jordania ya que esa ciudad guarda un interés muy especial en mi corazón.

A lo largo de los años, he conocido a muchos que me han invitado a ir con ellos pero por una razón u otra, el tiempo no era el indicado. Yo sabía que un día mi sueño se haría realidad pero me tocaba esperar hasta que las circunstancias fueran las correctas para ir. Una de las barreras mayores para que este sueño se realizara era que a mi esposo no le gusta viajar en avión durante largos trayectos. Las pocas veces que lo ha hecho ha resultado muy incomodo para él y el solo pensar en estar sentado en un avión por casi diez horas para llegar a la Tierra Santa le ponía de mal humor.

El verano pasado sucedió el milagro. Rich ha tocado guitarra eléctrica durante 48 años y vió una guitarra nueva que le interesaba comprar. Nuestra regla como pareja es no hacer una compra mayor sin consultar al otro así que me compartió su deseo. Vi la oportunidad de hacer un trato con él en donde los dos saldríamos ganando. Le propuse que él se comprara la guitarra a cambio de acompañarme a la tierra santa. No lo llegó a pensar mas de unos segundos antes de acceder.

Me puse inmediatamente a investigar acerca de todos los grupos que iban, los precios, las fechas, y que incluían cada uno. Después de varios meses de oración e investigación, escogimos un ministerio que tenía un precio muy económico, incluía la ciudad de Petra, e iba en una época en la que no hacía tanto calor: noviembre 28 a diciembre 8 del 2017. Yo fui la primera en anotarme y he estado pensando y planeando estas vacaciones desde entonces. Al escribir este artículo estamos a 14 días de partir y es difícil pensar en otra cosa que no sea relacionado al viaje.

Se acerca la Navidad cuando conmemoramos el nacimiento de Jesucristo en un pesebre, un acontecimiento que Dios planeó con lujo de detalle antes de crear al mundo. Escogió el año, el día, el país, la ciudad y hasta el establo donde una virgen jovencita daría luz al Dios encarnado. El reveló su plan a los profetas de Israel quienes escribieron del suceso que estaba cientos de años en el futuro. Cada uno escribió una parte del rompecabezas conforme el Señor se lo reveló.

En el libro de Génesis leemos que Jacob profetizó que el Salvador vendría de la tribu de su hijo Judá. (Génesis 49:9-12). El profeta Isaías escribió que una virgen sería portadora del Mesías, algo que era humanamente imposible. “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. (Isaías 7:14). Dios le inspiró al profeta Miqueas a revelar al mundo el nombre de la ciudad que el había escogido para este evento singular: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”. (Miqueas 5:2)

Conforme se aproximaba la fecha de su primer advenimiento, Dios envió sus mensajeros, los ángeles para avisar a los protagonistas de lo que estaba a punto de acontecer. El ángel Gabriel se les apareció a Zacarías y María y visitó a José en sueños para informarles de su parte en esta obra maestra. Después del nacimiento una multitud de ángeles se lo anunciaron a unos humildes pastores que estaban apacentando ovejas en las praderas afuera de Belén y ellos fueron las primeras visitas al establo donde dormía el recién nacido Dios encarnado.

A diferencia de mi viaje a Israel, el Todopoderoso Dios se encargó de que la primera Navidad sucediera exactamente como Él lo había planeado miles de años antes. En Gálatas 4:4a leemos, “ Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. “.

Démosle gracias a Dios en esta Navidad por Su amor TAN grande que le llevó a diseñar, planificar, y ejecutar un plan tan maravilloso para salvarnos de nuestros pecados y adoptarnos como Sus hijos. ¡¡Feliz Navidad!!