El derecho a portar armas es un derecho divino para la defensa personal

Se cuenta de un náufrago que clamaba a Dios que lo salvase de morir ahogado. El hombre se encontró con una viga flotando, un barco de pesca y un helicóptero, pero decidió seguir clamando a Dios. Al morir llega al cielo y le pregunta a Dios porque permitió que se ahogase. Dios le respondió te envíe una viga, un barco y un helicóptero y no los usaste. Tu eres responsable de tu propia muerte.

Hay muchos pasajes en la Biblia que nos animan a tener y poseer armas para nuestra defensa personal, de nuestra familia y nuestra nación. Dios en su infinita sabiduría, no nos deja a merced del malhechor. El hijo de Dios debe ejercer con sabiduría su derecho a proteger su propia vida y la de los suyos. Vivimos en una sociedad perversa donde el corazón del hombre continúa haciendo el mal. Por lo tanto, es necesario que tomemos en serio los principios que Dios nos da en Su Palabra para protegernos de la maldad humana.

Éxodo 22:2 nos dice: "Si a alguien se le sorprende robando, y se le mata durante la noche, su muerte no se considerará homicidio." Este pasaje claramente hace alusión al uso de un arma para la defensa, ya sea una espada, un revolver o cualquier instrumento que nos ayude a defendernos de la agresión del malhechor. Dios permite ajusticiar a una persona que ha entrado con malas intenciones a una casa. Aquí, no se aplica la venganza, puesto que el que mata lo hace en defensa personal dentro de su propia casa en contra de un agresor.

Jesús tampoco condena ni prohíbe el uso de las armas. Muy por el contrario nos exhorta a poseerlas. Lucas escribe, "Entonces les dijo: Pero ahora, el que tenga una bolsa, que la lleve consigo, de la misma manera también una alforja, y el que no tenga espada, venda su manto y compre una...Y ellos dijeron: Señor, mira, aquí hay dos espadas. Y El les dijo: Es suficiente". (Lucas 22:36-38) Las espadas eran herramientas de guerra en los tiempos bíblicos, lo cual acentúa el principio de que los creyentes tenemos el mismo derecho que los incrédulos a poseer armas para defendernos de los ladrones y otros malhechores.

Pablo nos da otro principio que nos deja en claro la necesidad de poseer armas para nuestra defensa. "Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo." (I Timoteo 5:8). Aquí, Pablo incluye la seguridad física, emocional y el bienestar espiritual de la familia. La protección de la familia de los malos es una responsabilidad que Dios delega también a los individuos cristianos.

Los malos y especialmente los gobiernos dictatoriales y controladores quieren que creamos que no necesitamos las armas para defendernos. El Profeta Samuel escribe: "En todo el territorio de Israel no había un solo herrero, pues los filisteos no permitían que los hebreos se forjaran espadas y lanzas. Por tanto, todo Israel dependía de los filisteos para que les afilaran los arados, los azadones, las hachas y las hoces, así que ninguno de los soldados israelitas tenía espada o lanza, excepto Saúl y Jonatán." (1 Samuel 13:19-20, 22)

La Constitución de Los Estados Unidos provee a todo ciudadano el derecho de poseer y portar armas para su propia defensa en su Segunda Enmienda. Este derecho esta acorde con Las Sagradas Escrituras. Es un derecho inalienable para la protección personal, familiar y nacional. Los cristianos debemos defender y promover este derecho. Es una opción que nos confiere el derecho a defender la vida.

Las Sagradas Escrituras nos enseñan que Dios envió a Su Hijo Jesucristo para salvarnos del juicio eterno. Jesús murió en la cruz para perdonar nuestros pecados. Pero, Dios espera que recibamos el regalo de vida eterna que El nos ofrece. Si usted le recibe como Señor y Salvador personal, usted tendrá todos los beneficios del sacrificio de Jesús. Si usted le rechaza, entonces, usted es el único responsable de sufrir el juicio eterno por sus pecados. !Acepte hoy mismo el regalo de salvación que Jesús le ofrece!