¿Debemos los evangélicos celebrar la navidad en Diciembre?

Recientemente fui consultado por un amigo acerca del dilema de la celebración Navideña. Mi amigo me compartía que en su iglesia se oponen a celebrar la navidad, están en contra de poner luces, dar regalos navideños y los diferentes adornos, incluyendo los árboles navideños.  Sus lideres alegan que todos estos elementos son paganos, además de que Jesús no nació el 25 de diciembre. Aunque mucho de esto es verdad, la Biblia nos da principios que nos ayudan a establecer cuando debemos o no celebrar algún evento, fiesta o conmemoraciones, etc.

En el Antiguo Testamento Dios estableció varias fiestas que el pueblo de Israel debía observar anualmente.  En Levítico 23 encontramos una lista de fiestas prescritas por Jehová comenzando con la celebración semanal del sábado. También las fiestas primaverales de la Pascua, La fiesta de Ester y Pentecostés, además de las fiestas otoñales, que son la Fiesta de las Trompetas, el Día de Expiación, La Fiesta de los Tabernáculos, y finalmente la Fiesta de las Luces. Todas estas fiestas tienen el propósito de recordar y celebrar la fidelidad de Dios con su pueblo Israel.

En el Nuevo Testamento leemos que Jesús participó en todas las fiestas de Israel. Jesús enseñó durante las estaciones de la Pascua (Juan 2:13, 23; 6:4; 11:55), los Tabernáculos (Juan 7:2-14), y guardó la fiesta de la Dedicación (Juan 10:22).  Pero sólo existe una fiesta que el mismo Señor ordenó a sus discípulos que observaran, la cual es la cena pascual (Lucas 22:19; 1 Corintios 11:24).

Basado en lo anterior, entendemos que las fiestas israelitas tienen su cumplimiento en Jesucristo. La iglesia nace a partir de la resurrección del Cordero inmolado, por lo tanto, solamente esta obligada a observar la Pascua, que significa el sacrificio perfecto y perpetuo por nuestros pecados. (Juan 1:29; 1 Corintios 5:7).

Aquí, es donde necesitamos la sabiduría de Dios para observar o no la Navidad y otras fiestas. Un principio que Pablo nos da es el siguiente: "Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo; cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo." (Colosenses 2:16,17) Este principio protege nuestra libertad individual en Cristo para observar o no la Navidad.

Celebremos la Navidad enfatizando el nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo. Durante la época navideña compartamos el mensaje de amor, gozo y paz de Jesús. Aprovechemos la sensibilidad espiritual para compartir el regalo de salvación gratuito que Dios nos ofrece por medio de Jesucristo. Recordemos que cada fiesta debe ser evaluada a la luz de la oportunidad de exaltar el mensaje de salvación en Cristo Jesús.