!Cuidado! Invocar a los muertos no es un juego de niños…

Recientemente se ha puesto de moda un juego llamado "El Desafío de Charlie," cuyos participantes graban en video y suben a las redes sociales. La preocupación está en la aparente despreocupación de la sociedad de que una generación de niños esté invocando espíritus sin tomárselo en serio.

Existen muchas versiones sobre "El Desafío de Charlie." Una versión asegura que es una costumbre antigua mexicana para comunicarse con los espíritus, por lo que a través de dos lápices que se ponen en forma de cruz invocan a un espíritu llamado Charlie. El problema es que Charlie es un demonio que ayuda a los jugadores para que contacten a la persona muerta que quieran.

La Biblia expresamente prohíbe la invocación a los espíritus. Dios mandó a Moisés hablar al pueblo de Israel mientras acampaba a la orilla del Río Jordan, antes de entrar a la tierra prometida, diciendo, "Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, no aprenderás a hacer las cosas abominables de esas naciones. No sea hallado en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni hechicería, o sea agorero, o hechicero, o encantador, o médium, o espiritista, ni quien consulte a los muertos. Porque cualquiera que hace estas cosas es abominable al Señor; y por causa de estas abominaciones el Señor tu Dios expulsará a esas naciones de delante de ti." (Deuteronomio 18:9-12)

La adivinación, el espiritismo, la invocación a los muertos, entre otras prácticas, es mas peligroso de lo que podamos pensar. Al invocar los espíritus se abre una puerta al poder y a la destrucción demoníaca contra las personas y contra todos los que les rodean. El poder y la influencia demoníaca comienza con apariencia inocente, pero al final se torna en una realidad de proporciones terroríficas.

Nunca subestime el poder y las estrategias satánicas.  El diablo ofrece poder, conocimiento a lo desconocido y sanidades falsamente. Jesús nos advierte seriamente cuando dice: "El ladrón (el diablo) sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." (Juan 10:9,10)  (énfasis mío)

Si usted se encuentra atrapado en practicas espiritistas y desea escapar, le aconsejo que se aparte inmediatamente. Luego renuncie al poder y a la influencia demoníaca en su vida, invocando el poder y el perdón que Dios le ofrece. Acepte a Jesucristo como su Señor y Salvador personal y pídale a Dios que limpie su vida con la sangre de Cristo y rompa las cadenas demoníacas.